quarta-feira, 22 de julho de 2009

REUNIONES DE ORACIÓN

Por
Charles G. Finney

"Y cualquier cosa que pidáis al Padre en mi nombre, la haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedls algo en mi nombre, yo lo haré." (Juan 14:13,14.)

1. Dios nos ha hecho de tal forma, y tal es la operación de su gracia, que somos seres que sentimos afinidad unos por otros, nos comunicamos los sentimientos. Un ministro, por ejemplo, con frecuencia, inspirará sus propios sentimientos a toda la congregación. El Espíritu de Dios que inspira su alma, hace uso de los sentimientos para influir en sus oyentes, tal como hace uso de las palabras que predica. Del mismo modo usa Dios los sentimientos de los cristianos. No hay nada más apropiado para inspirar un espíritu de oración que el unirse en oración conjunta con otro que tiene el Espíritu él mismo; a menos que éste esté tan adelantado que su oración sea una repulsa para el resto. Su oración despertará a los otros, siempre que no estén a demasiada distancia, atrás, como para alterarse y resistirle. Si están más o menos a la misma altura en los sentimientos, su espíritu los alumbrará, los encenderá y el fuego se esparcerá alrededor. Un individuo que posee el espíritu de oración, a veces, levanta a una iglesia entera, y extiende el mismo espíritu alrededor, de lo que resulta un avivamiento general.
2. Deja la reunión al Espíritu de Dios. Que los que desean orar, oren. Si el lider ve algo que haya que enderezar, que lo haga notar, libremente y con amabiliidad, y una vez rectificado, que se siga. Sólo que hay que ser cuidadoso de decir lo que sea en el momento oportuno, para no interrumpir el curso del sentimiento, o apartar los pensamientos de las personas del tema apropiado.
3. Generalmente, los hay siempre que oran largo rato en una reunión, no porque tengan el espíritu de oración, sino porque no lo tienen. Son personas que van desenvolviendo una oración interminable, diciéndole a Dios quién es y qué es, o bien despliegan al orar todo un sistema teológico. Algunos predican; otros exhortan al pueblo, hasta que todo el mundo desea que se callen, y Dios también, supongo. Deberían ir al grano, orar por lo que tienen que orar, y no seguir la imaginación de sus corazones por todo el universo.
Cosas que pueden destruir una reunión de Oración.
4. Cuando hay una falta de confianza en el líder, no hay que esperar ninguna bendición. Sea por la causa que sea, aunque no tenga la culpa, el hecho es que el que dirige una reunión puede impedir toda bendición. He presenciado esto en iglesias, en que había algún anciano o diácono desgradable (quizá con razón, quizá no) que dirigía, y la reunión moría bajo su infiuencia. Si hay una falta de confianza con respecto a la piedad, capacidad, juicio o lo que sea, relacionada con la dirección de una reunión, todo lo que esta persona diga o haga caerá en el suelo. Lo mismo se puede decir que ocurre en una iglesia que ha perdido la confianza en el ministro.
5. Hay personas que llegan tarde a la reunión. Esto es un gran estorbo. Cuando se ha empezado a orar, y la atención está concentrada, con los ojos cerrados y la mente abierta, y en medio de una oración, alguien abre la puerta y atraviesa la habitación. Algunos miran y su mente se distrae. Cuando tratan de concentrarse otra vez, entra otro, y así sucesivamente. Yo creo que el diablo no se preocupará mucho del número de personas que asistan a una reunión de oración, con tal que lleguen después que haya empezado la reunión. Yo creo que, en realidad, está contento que vayan muchos así, para que pueda mantener distraídos a todos, escurriéndose entre los demás y buscando un asiento, para tener a todo el mundo distraído.
6. Si se canta demasiado, esto estorba la reunión. El espíritu que siente agonía por orar, no lleva a las aimas a cantar. Hay tiempo para todo, tiempo para cantar y tiempo para orar. Pero si sé lo que es sufrir dolores de parto por las almas, los cristianos nunca tienen menos ganas de cantar que cuando tienen el espíritu de oración por los pecadores.
7. Con frecuencia la reunión de oración sufre daño porque los decién convertidos son llamados a cantar himnos gozosos. Esto es altamente inapropiado en una reunión de oración. No es el momento de que se entusiasmen en gozoso canto cuando hay tantos pecadores alrededor, y sus propios antiguos amigos, que avanzan en dirección al infierno. Un avivamiento se ve con frecuencia amortecido cuando la iglesia y el ministro se dejan llevar por el impulso de cantar con los recién convertidos. Pues, al cesar de orar, para gozarse cuando tendrían que sentir más y más por los pecadores, agravian el Espíritu de Dios, y pronto se encuentran que su intenso deseo y agonía por las almas se han desvanecido.
8. Las reuniones de oración son, con frecuencia, demasiado largas. Habría que terminarlas cuando los cristianos todavía sienten interés, y no dejar que se deshilvanen hasta que todo interés ha muerto y el espíritu de oración ha desaparecido.
Todo ministro debería saber que si descuida las reuniones de oración, toda su labor es en vano. A menos que consiga creyentes que asistan alas reuniones de oración, todo lo demás que haga no va a mejorar la condición espiritual de su iglesia.
9. Las reuniones de oración son las reuniones más dificiles de mantener, y sin duda ha de ser así. Son tan espirituales que, a menos que el líder esté especialmente preparado, su corazón y su mente, pronto van a disminuir. Es en vano que el líder se queje que los miembros de la iglesia no asisten. De diez casos, nueve es el líder el que tiene la culpa de que no haya asistencia. Si él tuviera los sentimientos que debe tener, los miembros encontrarían la reunión tan interesante que asistirían de modo natural. Si es tan frío y aburrido, y falto de espiritualidad que enfría a todo el mundo, no es de extrañar que los miembros no asistan a las reuniones. Hay quejas por parte de los diáconos u otras personas a cargo de las reuniones que hay falta de asistencia a las mismas, pero la verdad es que son ellos los que con su frialdad hielan de muerte a todos los que asisten.
10. El gran objetivo de todos los medios de gracia es la conversión de los pecadores. Deberias orar para que se convirtieran allí. No ores para que sean despertados y redargüidos, sino para que se conviertan allí mismo. Nadie debería orar, o hacer algún comentario de modo que diera la impresión de que considera que algunos pecadores saldrán de allí sin haber dado su corazón a Dios. Hay que dar la impresión en su mente de que es en aquel momento que han de entregarse. Si tienes esto en cuenta cuando cuando oras, Dios escuchará.

sexta-feira, 3 de julho de 2009

Está Amarrado Em Nome de Jesus!

Pr. Isaltino Gomes Coelho Filho


Tenho ouvido e lido muito a frase “Está amarrado em nome de Jesus!”. E me indago: “De onde saiu esta idéia?”.Cada vez mais as pessoas ouvem conceitos e os repetem sem análise. Um grupo de pastores não batistas me convidou para lhes falar sobre pregação, numa manhã. Lá fui.Discutiram depois sobre o aniversário da sua cidade e decidiram pedir ao Prefeito uma oportunidade para os evangélicos na ocasião. Solicitariam que todo o trânsito fosse parado, cessada toda a movimentação, e fariam uma oração, amarrando Satanás naquela cidade e declarando-a possessão do Senhor Jesus. Afinal, a palavra tem poder e a vitória devia ser declarada. Foi um alarido de concordância geral. Como visitante, timidamente, fiz uma pergunta a um deles: “Depois que vocês declararem Satanás amarrado nesta cidade e a declararem como sendo do Senhor Jesus, isso acontecerá realmente?”. “Sim!”, respondeu-me ele, titubeando. “Não haverá mais crimes, nem roubos, nem prostituição, nem drogas na cidade? Vocês podem afirmar isso?”, retornei. Foi constrangedor. Como não podia afirmar, o colega preferiu me achar incrédulo e pensar que tinham feito um mau negócio convidando um preletor batista tradicional. Foi uma saída melhor do que pensar. Aliás, pensar é problemático. Repetir chavão da moda é bem melhor.Amarra-se Satanás com uma frase? Quem disse isto? Qual a base bíblica para esta declaração tão revolucionária? Porque, se verdadeira for esta interpretação, podemos amarrá-lo para sempre! Adeus, penitenciárias, crimes, pecados! Traremos o céu para a terra com uma simples declaração! Nem o próprio Jesus fez isso!Tal idéia deve vir de Mateus 12.29 e Marcos 3.27 (deixo de lado Apocalipse 20.2 cuja análise não comporta aqui). Os dois textos tratam do mesmo evento. Lucas 11.17-23 também narra o episódio, mas omite a declaração de Mateus e Marcos: “amarrar o valente”. Convenhamos: a base é muito precária para estabelecer uma doutrina e uma prática tão revolucionárias.Jesus havia feito uma série de curas, conforme Marcos. A que mais impressiona Mateus é a do endemoninhado cego e mudo. Era o cúmulo da desgraça: não ver e não falar, além de ter demônios. Jesus o curou. Atônitos, sem ter o que dizer, os fariseus o acusaram de agir por Belzebu, divindade cananéia, cujo nome significa “Baal, o príncipe”. Esta definição do nome Belzebu fica bem clara em Marcos 3.22. Para os fariseus, Jesus não estava agindo nem mesmo por um demônio conhecido, mas por divindades estrangeiras.A resposta de Jesus, como sempre, é admirável. Se ele estivesse mancomunado com Satanás ou Belzebu (uma “divindade” pagã, para ele, é demoníaca) seria um caso de guerra civil. Satanás estaria contra Satanás. Seria uma casa dividida e uma casa dividida não subsiste. Mas ele veio pelo Espírito de Deus e com ele irrompeu o reino deDeus (Mateus 12.28). Jesus entrou num mundo dominado pelo maligno (1 João 5.19) e estabeleceu seu reino. Ele veio para libertar os oprimidos do Diabo (Atos 10.38) e destruir as obras de Satanás (1 João 3.8). Veio ao terreno dominado pelo inimigo, adentrou seus domínios e abalou seu poder. Isso é como entrar na casa do valente, amarrá-lo e tomar seus bens.Para alguns comentaristas, os bens são as pessoas dominadas por ele. Broadus pensa que se refira aos demônios dirigidos por ele e sobre quem Jesus mostrava poder. Talvez os contornos da declaração de Jesus não sejam relevantes. Parece-me haver aqui uma metáfora de um só sentido, em que as particularidades não contam. O que importa é isto: há um homem forte que tem bens. É Satanás. Um mais forte que ele, Jesus, invade seus domínios e o vence. A vitória de Jesus no deserto (Mateus 4.1-10) mostra sua superioridade sobre Satanás.É aqui que surge a expressão “amarrar o valente” (Mateus 12.29 e Marcos 3.27). Jesus fez isso. Ele limitou o poder de Satanás. Mas atenção: em lugar algum a Bíblia diz que os crentes amarram Satanás. Isso foi obra de Jesus ao irromper na história com seu reino, abalando o poder do inimigo. Crentes não amarram Satanás. A Bíblia não traz um versículo sequer dizendo que com uma simples declaração conseguimos esta proeza. É muito simplismo e pretensão de algumas pessoas presumirem que suas palavras amarram Satanás.Levanto algumas considerações para pensarem:
1a) Por que o amarram em cada culto? Ou fica amarrado para sempre ou alguém o solta! Quem o solta depois que ele é amarrado?
2a) Se ele está amarrado, quem está agindo? É impossível deixar de reconhecer que ele está solto, agindo neste mundo.
3a) Jesus estava sendo literal?
Devemos tomar a expressão como algo literal e dar-lhe um sentido universal, aplicável a todos os crentes, num sentido que Jesus não deu? Ou estava usando uma linguagem em figura para dizer que não tinha ligação alguma com Satanás, que eram adversários e que ele tinha vindo para destruir o Maligno? O próprio Jesus, que veio para amarrá-lo, foi tentado por ele (Mateus 4.1-10 e 16.23). Paulo nos adverte que é contra ele e seus asseclas que temos que lutar (Efésios 6.12). E nos aconselha a nos aparelharmos para a luta (Efésios 6.13-18). O quadro é de luta e não deste simplismo de deixar o inimigo amarrado com uma palavra.4a) Qual a base bíblica para esta afirmação? É isto que não consigo entender: como práticas que resvalam para doutrina são estabelecidas em nosso meio, apenas com tintura bíblica, mas sem embasamento? Afinal, Paulo nos aconselha a lutarmos contra ele, em vez de amarrá-lo. Tiago 4.8 e 1 Pedro 5.9 nos aconselham a resistirmos ao Diabo, em vez de amarrá-lo. Por que a Bíblia não deixa bem claro, se é possível isso, que o amarremos com uma frase de efeito?5a) Não será uma estratégia do próprio inimigo disseminar em nosso meio a idéia de sua fraqueza e que é fácil vencê-lo? Não será seu interesse que os crentes pensem que uma frase feita o impeça de agir e assim nos descuidemos de nossa vigilância?Sugeri certa vez, numa comissão doutrinária, que um semestre de Doutrina do Espírito Santo fosse incluído no currículo teológico. A terceira pessoa da Trindade ainda é pouco estudada em nosso meio, por isso tantos desvios doutrinários envolvendo-a. Creio que precisamos estudar também sobre o Diabo. Na realidade, precisamos estudar mais séria e criteriosamente a Bíblia. Fugir das novidades e “grifes” evangélicas que pululam aqui e acolá, das “descobertas” de cada dia, obra de pessoas que diariamente “redescobrem” o evangelho que jamais alguém viu em dois mil anos de cristianismo, e firmar-nos na doutrina equilibrada da Palavra de Deus. Amarremos o espírito novidadeiro, o espírito ateniense (Atos 17.21) que há em alguns (por favor, “espírito”, aqui, é linguagem figurada). Isso será bom. Haverá um pouco mais de paz doutrinária no meio das igrejas. Em outras palavras: dá pra parar de inventar?


Neopentecostalismo, Teologia Sistemática